jueves, 1 de marzo de 2007

ACONCAGUA 2007. 20/1/2007

Breve cronica a la espera del regreso de los expedicionarios mañana Domingo:
A priori, el planteamiento de una nueva expedición al Aconcagua para esta temporada sólo tenía una base deportiva de entrenamiento, desde un punto de vista de planificación para el Everest. Este gran proyecto es cambiante en función de la disponibilidad de los deportistas sobre todo, y en función de los patrocinadores. Elegir acercarnos a la montaña por un sitio completamente nuevo para nosotros, aunque supusiese restar posibilidades de éxito para la cumbre, fue todo un acierto del que nos dimos cuanta justo al comienzo de la marcha por el Río Vacas en la quebrada del mismo nombre.
Esta aproximación comienza mucho más baja que su ruta normal (3.400m) y se realiza en tres etapas de entre 5 y 7 horas de duración cada una. Pampa de Leñas (3.300m), Casa de Piedras (3.800m) y Campo Base Plaza Argentina (4.200m). Toda una ruta mucho más salvaje y muy poco transitada lo que nos permite disfrutar de la montaña como a nosotros nos gusta.
Una estrategia de subida ligera, desmontando el campo inferior para subier al superior (con la casa a cuestas). Sólo la posible mala climatología o algún imprevisto nos podría obligar a cambiar los planes o retrasarlos. Para eso contábamos sólo con dos días más de margen y la inestimable ayuda de Javier Berrueco, desde España y a través del teléfono satélite (que esta vez no funcionaba muy bien) nos detallaba con precisión la evolución y previsión del tiempo que resultaría fundamental para el éxito final. Desde que llegamos a la montaña, él nos envía partes y nosotros le confirmamos comportamientos. Lo venimos haciendo en todas las expediciones y fue vital en el Ama Dablam en 2004 y lo ha sido en esta también.
La Cumbre: "Javier, el sábado intentamos cumbre, como lo ves". Esta es la preguta clave y de una enorme responsabilidad. El sábado 13 era nuestro día de cumbre por aclimatación, si no teníamos las opciones del domingo y lunes a más tardar.
Respuesta: "el sábado entra mal tiempo justo a partir del medio dia y no mejora en varios días. Vuestra opción será hacer cumbre muy temprano porque esperar una mejoría será más arriesgado".
Así fue como el sábado 13 a las 2 de la mañana suena el despertador.
No hay viento, pero la temperatura supera los 35º bajo cero y cualquier descuido podría costarnos alguna congelación. No hay luna y la montaña aparece ante nosotros opaca y oscura pero, arriba, un techo de estrellas inmensas parecen alcanzables con solo estirar un poco los brazos. Y hacia eso vamos tal vez, alcanzar esas estrellas desde la cumbre. Vamos preocupados por varios dedos de distintas extremidades pero seguros de seguir. Entre Independencia y la "Canaleta" se levanta (como siempre) el viento. Es el momento más difícil y duro de toda la ascensión. Justo en ese momento comienzan las primeras nubes ascendentes (la previsión de Javier). A las 13,30 horas hacemos cumbre de la mano y ya se ha nublado por completo y comienza una tímida nevada. La bandera de la Capitalidad Cultural de Córdoba para 2016 está en la cumbre del continente americano.
El regreso: Bajar todo lo que hemos subido y no dejar nada en la montaña. Nada de nada. Por eso entre el monton de material para bajar se incluye un bolsa mal olorosa con nuestra materia fecal que ha de depositarse en el contenedor apropiado en el Campo Base. La montaña ha de quedar limpia de todo resto humano. Poco antes del anochecher llegamos por fin a Pampa de Leñas. Pero llegamos extenuados y deshidratados a Punta de Vacas, donde nos recogen y nos traen por fin a Mendoza.
Bájame una estrella. In Memorian: A veces dedicamos la cumbre a alguna persona querida. Le dedicamos ese esfuerzo que ha supuesto y pensamos en dedicarselo a alguien. En esta ocasión no tenía que pensar en nada. Al llegar a la cumbre las lágrimas salieron disparadas con la imagen de Montse Martínez. Una cumbre regada de su imagen y su recuerdo. Ella ha sido testiga de todos nuestros proyectos y expediciones durante estos años. Siempre estaba espectante para oir como nos había ido y en sus ojos brillantes se podía palpar como vivía con nosotros, con las mismas ganas y emociones que le transmitiamos siempre. Ella estuvo a punto de formar parte de la Ascensión femenina del 2003 con Charo, pero no puedo ser. Al final, unas lágrimas, no las mías, si no las de tanta gente que te conocía y te quería, te llevaron a la cumbre. Y en las noches sin luna sólo tendremos que alzar los brazos para para tocar la estrella y estar contigo.
Portada en Diario Cordoba del 23-1-2007
Memoria del Acongua Diario Cordoba
Ricardo Guerrero
Angela Jerez
Canal Cordoba